miércoles 26 de diciembre de 2007

Laceración del sistema sanitario

¿Por qué se castiga la calidad de nuestro sistema sanitario aplicando fórmulas arcaicas?. A veces pienso que no estoy viviendo en el siglo XXI, sino que realmente es un sueño futurista lleno de inventos sujetos a las normas que conozco de mi siglo, el XIX.

Una persona estudia su carrera, la termina, busca trabajo, y si lo encuentra, se pone a trabajar. Hasta aquí suena normal. Pero, ¿qué pasa con, por ejemplo, la enfermería?.

Los futuros enfermeros/as estudian, aprueban sus exámenes y se convierten en Diplomados Universitarios en Enfermería. Entonces, tienen basicamente dos posibilidades.

La primera, centrándome en Galicia, se apuntan a las listas del Sergas o de la Xunta (presidencia) y esperan a que haya sustituciones para empezar a trabajar.

La segunda, aceptar algún trabajo, casi siempre, mal pagado en la sanidad privada. Bien, esta posibilidad es una decisión que tomada por parte de un DUE no nos afecta directamente como contribuyentes.

En cuanto a la primera opción, la línea de vida laboral de los que se hayan decantado por ella transcurre, más o menos, de la siguiente manera. Inicialmente, salvo que tengas la suerte de pillar una baja laboral de larga duración, trabajas poco y en sustituciones de vacaciones. Pero esto va 'mejorando' con el tiempo, según pasan los años, pues te van puntuando por el tiempo trabajado, y cuantos más puntos, más escalas en las listas de sustituciones. Con el tiempo acabas cogiendo una vacante, es decir una plaza de nueva creación o una plaza de alguien que se ha retirado o cualquier otra causa (defunción, abandono de la función pública, etc). Se puede dar el caso de que estés hasta 15 años en un puesto de trabajo, creo que está más que demostrado que puede hacer frente a sus obligaciones el resto de su vida profesional. Pero esa plaza, tarde o temprano, alguien la solicita y terminas en la lista de contratación, de nuevo.

En resumen, con los años los profesionales mejor cualificados siguen teniendo una mierda de vida profesional, pues nunca saben cuando trabajarán, no pueden hacer planes de viajes, ni saber como les coincidirán fechas señaladas (navidades, puentes varios, etc) y todo porque no al parecer, generalmente, no están tan capacitadas como una recién salida de la universidad que vive con sus padres y lo único que tiene que hacer es estudiar la constitución, porque esto es lo único que las diferencia.

¿Por qué quien probadamente tenga muchisima mas experiencia, que quizás sea lo más importante en este tipo de desempeño, no tiene un trabajo digno?. ¿Por qué ha quitado el concurso como cauce para conseguir una plaza que era a todas luces más justo? Este beneficiaba, por supuesto a quienes tuviesen los conocimientos teóricos obligados, pero además a los que tuviesen una trayectoria profesional probada y avalada por la propia administración, y dándole el peso en la balanza que se merece.